lunes, 6 de agosto de 2007

Unas cuantas puntadas y le regalo la mujer perfecta


Dama: Mujer noble o distinguida. En palacio y en las casas grandes, acompañante o servidora de la señora principal o de sus allegadas.

Diccionario Real Academia de la Lengua Española



Por: Perla Cecilia Toro Castaño

La primera puntada de esta historia comienza en la palabra “dama”. Desde hace 21 años ha sido uno de los términos que mayor raiting ha logrado entre los miembros de mi familia. “Una dama no debe de estar en la calle luego de las 10:00 de la noche”, “una dama no entra a su novio a la habitación”, “una dama se dedica a las labores del hogar”.

En fin, nunca he sido una dama. A esa palabra mi padre siempre le ha relacionado funciones productivas y reproductivas que, según él, reciben la denominación de talentos. Entre estos honorables dones están la pulcritud, la rectitud (añado la esclavitud), el talento en la cocina y la habilidad manual para coser y pedalear los trajes del hogar.

Con el don de coser cual Penélope en su Itaca es donde se clava la segunda puntada. Luego de mirar el zigzag en una de mis camisas me acordé de lo que algún día fue un invento novedoso: la máquina de coser diseñada para unir piezas de tela o piel mediante puntadas cerradas o en cadena.

Luego de hacer un recorrido sonoro por mi mente sentí odiar al señor Thomas Saint, inventor británico que patentó la primera máquina de coser en 1790. ¿Por qué el peso histórico de la aguja se ha clavado con mayor fuerza en la piel las mujeres?

En Medellín, la ciudad de donde vengo, es una regla cultural saber coser. El sector confección emplea a más de 100.000 mujeres cabezas de familia. Yo nunca aprendí a coser, ni siquiera a pegar un botón y si se me rompe la camisa prefiero ahondar con la tijera y crear un nuevo estilo.

Mi ira cayó por completo en la máquina de coser. En ese aparato que ha encerrado a las mujeres en su hogar clavé, como una aguja que se inserta lentamente en una uña, todo el odio que puedo llegar a sentir por los hombres machistas y sus geniales inventos.

Luego de ahondar en la máquina de mis iras, sólo pude recoger un propósito para el invento que le ha ahorrado a las mujeres el paso entre el chuzón de la aguja que deja dormida a la Bella Durmiente y las canillas que aceleran el paso de la puntada. “Las máquinas de coser sencillas se emplean para confeccionar o arreglar la ropa en casa. Los modelos más avanzados se utilizan para la confección industrial”.

Tercera puntada. En mi casa hay una máquina de coser y dudo mucho que sea industrial.

Puntada tras puntada varios inventos, que reconozco como necesarios en el mundo moderno, han contribuido al perfil machista de hombres y mujeres. Al mencionar la palabra mujeres clavo mi cuarta puntada. No puede coserse en mi cabeza la idea de que mis compañeras féminas sigan contribuyendo en esta oleada de indiferencia social.

La evaluación por la equidad debe hacerse desde el lenguaje (sin la necesidad de que seamos todas y todas. Anoto esta quinta puntada como agravio imperdonable al lenguaje), la historia, las patologías sociales y por qué no desde inventos como la máquina de coser y el delantal de cocina.

Por último, si la condición para estar vestida es tener a un montón de mujeres encerradas en sus casas o trabajando diez horas al día por un salario mínimo, prefiero hacerle culto al cuerpo y vivir como nacen las almas libres, mirando a la nada en medio de la desnudez.

3 comentarios:

Diego Agudelo Gómez dijo...

Este comentario sobre tus pasiones ya lo había hecho en un blog que se convirtió en fantasma y que has escuchado de mí varias veces pero lo consigno de nuevo en este blog que ya empieza a robarle el aliento a muchos en el mundo: comparto cada una de tus pasiones, amo que sean tan semejantes a las mías y que también tengan esas variaciones que me hacen aprender cosas nuevas. Me autoincluyo en esta escena en el mar en la que me siento como en mi elemento. De paso te recuerdo el compromiso de viajar hacia el pacífico o el atlántico o en todo caso, adonde haya olas.

Daniel dijo...

No conocía tu lado feminista, Perlita. Fíjate mucho en tu discurso sobre estos temas: muchas veces es el mismo tono esclavista y mártir de las feministas lo que hace hincapié en los prejuicios machistas.

Un abrazo,
http://danalurpe.wordpress.com/

Alejandro Rivera dijo...

He leido "unas cuantas puntadas y le regalo la mujer perfecta". que para mi es una oda a la creatividad literaria sobre todo la metafora de el uso de las puntadas para cada nuevo comentario.
En cuanto al contenido, a mi no me parece que tu discurso esta siendo esclavista, pues el esclavismo no precisamente nacio con las mujeres y de por si, lamentablemente en la historia y por culpa de nuestra santa puta iglesia de roma, las mujeres han estado en una posicion inferior cosa a la cual no estoy de acuerdo. El machismo mas que todo viene de la religion, de la idea de que dios es "varon", de genero "masculino" y no femenino.
A mi me parece una idea vesanica el hecho de que la mujer este en una posicion inferior.
me encanto tu escrito. ojala que los hombres, y toda esta especie mezquina que somos nosotros aprendamos mas a pensar en un metodo mas hectagonal que en un simple metodo circunferente.