domingo, 7 de marzo de 2010

Hoy vas a ser la mujer que te dé la gana de ser


“Si rascas un poco, verás que debajo de la superficie de muchas feministas hay una mujer que anhela ser sexualmente atractiva. La diferencia es que es no es lo único que anhela ser”.
(Betty Rollin)

Hay una canción de Bebe, cantante española que además de ser feminista es una súper recomendación para el mal de amores, que me gusta escuchar cuando estoy triste. Se llama Ella y habla de mujeres, de esas sobre las cuales Oscar Wilde construyó parte de su humor, de esas como las que siempre quiso ser. Perfectamente emocionales, “putas asesinas” (como dijo Bolaño), mentirosas, manipuladoras, tristes, de sabores, leales, necesarias. Inspiradoras.

8 de marzo, un día que más que flores representa una fecha de logros. Menos flores, más derechos ha sido la consigna durante años, en algunos casos parece no cumplirse, en otros se asoman cocuyos de posibilidades. El caso concreto es que no creo que Colombia (en general el subdesarrollo) sea ese país donde todas las mujeres son libres, como muchas suelen pensar y que mejor ocasión que esta fecha para hablar de este aspecto.

Ver mujeres sufriendo (aunque yo sea culpable o víctima de sus actos) me inunda de tristeza el corazón. Me declaro feminista, no de esas radicales que no conciben la imagen masculina, pues me gustan mucho los hombres y me gustan muchos. Pero he defendido que el feminismo es una necesidad, como dicen Cheris Kramarae y Paula Treichler “es la noción radical para que las mujeres sean personas”.

Muchas veces he pasado por lesbiana solo por admitir públicamente que, para mí, la mujer es un ser perfectamente creado. Y no lo digo por las figuras esculturales, ni las caderas prolongadas. Si se destapa un poco más, estoy segura que hasta los hombres admitirían esto sin ningún morbo y hasta podríamos creer que sus palabras son sinceras. No me importa y una vez más, pasaré por lesbiana. Me gusta mirar las mujeres, abrazar a mis amigas, quererlas. Tener a mi madre a mi lado cuando estoy triste en un rincón de la cama.

No obstante, como dentro de la perfección siempre existe la posibilidad del caos, hay algo dentro de todo este panorama que me abruma. Las mujeres somos un género muy poco solidario y, en algunas ocasiones, cometemos actos entre nosotras mismas, que contribuyen a ponerle granitos de arena al sepulcro que construimos. Hay muchos actos que me parecen detestables, si los mencionara necesitaría de una gran porción del ciberespacio (suelo ser muy inconforme), pero, como mandato nombro un mandamiento feminista: solidaridad y comprensión, de no hacerlo entre nosotras, no se hará.

El tener una visión “feminista perlista” me ha traído algunas discusiones. En mi menos de cuarto de siglo de vida he tenido la oportunidad de compartir experiencias con mujeres inteligentes y exitosas, la mayoría de ellas coincide al afirmar que el feminismo no es necesario, muchas de mis amigas lo hacen y critican cada política de equidad de género que se pone sobre la mesa nacional en un mundo donde apenas las mujeres se están asomando al balcón de la democracia.

Pero, también he podido sentarme con liderazas comunitarias, con mujeres de barrios, con campesinas y desplazadas, con madres del conflicto, con personas de corazón grande (no como el de Uribe). Irónicamente, en muchos de estos lugares, donde el panorama de inclusión no es el mismo, donde existe una marca, los espacios de los recuerdos tristes y de la esperanza, la solidaridad femenina se vive, se siente, se construye y se trabaja. Lamento decirlo, pero he conocido mujeres con postgrados que no alcanzan ni la décima parte de libertad con que cuentan algunas heroínas comunitarias, de esas que son capaces de entregarlo todo, de esas de las que se reciben abrazos sinceros. Luz Dary Román, de Altavista, es solo uno de los nombres que se me ocurre.

Es el feminismo necesario. ¿Por qué? Se me ocurren algunas razones. Para que exista la equidad ésta debe de ser impuesta en los Objetivos del Milenio de la ONU ¿No debería ser esto un proceso natural? Hace solo un par de días la Organización Internacional del Trabajo (OIT) admitió que las mujeres nos veremos más afectadas en el campo laboral por las secuelas de la crisis económica. ¿Las razones? Brecha laboral entre hombres y mujeres (lo dice la OIT) y el hecho de que las labores femeninas sigan estando ligadas al acto del servicio y entre la construcción y el arreglar la casa, el mundo se queda con la mano de obra del constructor. Solo por mencionar dos casos y no hablar más de la violencia intrafamiliar, de las violaciones, del acceso a educación e incluso, hace poco abrieron un concurso internacional de periodismo para reportajes que hablarán de mujeres, puesto que este género, también brilla por su ausencia dentro de la información internacional.

Nadie nos quita lo bailado y hemos hecho mucho hasta el momento. Tenemos nombres importantes en muchas categorías. Somos más libres y como ya lo dije alguna vez, hasta podemos elegir los hombres que queremos llevarnos a la cama, pero es necesario seguir, seguir construyendo un mundo donde exista la verdadera equidad. Y si usted, amiga mía que mira estas palabras con desdén, considera lo contrario, pues también la invito a que construya por las otras. Dele una recompensa a las oportunidades que ha tenido y quítese la venda de la mente, no porque usted pudo estudiar, todas las realidades son iguales. Ojalá.

Por los derechos, por el orgullo que sentimos, porque nos sentimos libres y porque ante todo somos eso, mujeres.

A Jenny Giraldo, Paca Maruja, Juliana Duque, Koleia, Carolina Arango, Diana Duque, Ana Marín, Anita Bedoya, Angie Palacio, Natalia Gil, Maleja, Maritza, Catalina Trujillo, Kata Vásquez, Lina Martínez, Luisa Delgado y Vera Agudelo. Para que sigan siendo libres como las olas imaginarias que construimos con el viento.

7 comentarios:

Jenny.G dijo...

Amiga, gracias por tan bellas palabras, pero sobre todo, sensatas palabras. Tenemos el mundo por delante, pero tenerlo no es suficiente, hay que arranacar, hay que andarlo, y acompañadas de hombres, claro, qué haríamos sin ellos, como novios, amantes, amigos, parejos de baile, compañeros de trabajo. Me gusta el feminismo inteligente, constructivo, el feminismo que aboga por el respeto y la equidad y no ese que pretende voltear la torta del machismo, para convertirnos en lo mismo que por años los hombres han hecho. Me gusta tener amigas como vos, que beben, fuman, viajan, leen, escriben, luchan, bailan, escuchan, dialogan, entregan, observan, piensan, por eso, pues qué más da, celebremos hoy y siempre que somos mujeres!

Angie Palacio dijo...

Me encantas tus palabras, ligeras pero contundentes y, como dice Jenny, sensatas. Feliz día para tí y para todas las mujeres que como tú, nos recuerdan por qué celebrar este día y especialmente, nos recuerdan el camino que falta por recorrer. Ojalá tu texto toque el corazón de las jóvenes, exitosas y modernas machistas que tanto daño le harán a la socidad, aunque no lo sepan. Una abrazo.

Vera dijo...

Como siempre es un placer leerte..

Yo dijo...

Tan bonita!! A ver cuándo nos conocemos, muchacha. Kole

humanopteros dijo...

NO SMOKING

No queremos el humo que contamina y crea una imagen aparente, no queremos el falseo de una mano sosteniendo un misil carburante, no queremos una diosa come hombres ilusoria y amalgamada, no queremos una mujer con filtro sosteniendo su descuido en la fuerza que no desea utilizar, no queremos compromisos grandes sin que los pequeños funcionen, no somos mejores si el otro se ha escondido porque ya se siente superior, no somos participes de días iluminados si la sombra la da una santa hembra, no queremos ser mentolados para que el otro sienta frescura, nacimos defectuosos y operamos en la oscuridad que nos precede. Pero sabemos que disfrutable es la condena cuando no necesitas suicidarte lentamente.

Casandra, hija de Príamo dijo...

Me animo a hacer un blog y me echo por la ruta difícil de no-agachar-orejas-ante-otros, y quiero que me ayuden, sobre todo mujeres ticas, y por lo menos me visiten y me dejen comentario a ver en qué mejor mejoro: pues-sí.

Perla Toro Castaño dijo...

Casandra, estaré revisando tu blog. No desde Costa Rica, pero si desde Colombia. Tenemos en común ese sentido de mujer.